Dolor de espalda

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El dolor de espalda suele aparecer, muchas veces, sin una causa aparente y resulta ser muy incómodo y limitante. Es el médico quien identificará la causa, y seguramente se apoyará en una o más pruebas complementarias.

El dolor de espalda puede variar desde un dolor muscular hasta una sensación de ardor o dolor muy agudo o punzante. Además, el dolor puede propagarse por la pierna o empeorar cuando te inclinas hacia adelante, giras, levantas un objeto, te paras o caminas.

Se pueden tomar medidas para prevenir el dolor de espalda, por medio de posturas correctas, sobre todo al levantar peso, y por medio de ejercicios.

Siempre es conveniente consultar y nunca automedicarnos.

Consulta cuando:

Es intenso y no mejora con el descanso.

El dolor lleve una semana.

Se extiende a una, o a las dos piernas.

Cuando el dolor se prolonga por debajo de la rodilla.

Provoca debilidad, entumecimiento u hormigueo en una, o en las dos piernas.

Está acompañado de pérdida de peso sin causa aparente.

Muy ocasionalmente el dolor puede ser de los tipos que especificamos a continuación, y en esos casos, conviene consultar inmediatamente al médico. 

En caso de estar acompañado por fiebre.

Ocasiona alteraciones en el funcionamiento de la vejiga o de intestino.

Aparece después de una caída, o un golpe.

Hay patologías diagnosticadas por el médico, que solo pueden ser tratadas con él y los especialistas.

Osteoporosis. Hay que evitar esta enfermedad, para eso es importante prevenirla con la ayuda de nuestro médico tratante. Y cuando existe, controlarla, porque nuestros huesos se vuelven porosos y frágiles, y nuestra columna puede sufrir algún tipo de fractura.

Artritis. La artrosis puede afectar la espalda. En algunos casos, la artritis de la columna vertebral puede reducir el espacio que rodea la médula espinal, un trastorno que los médicos denominan «estenosis espinal».

Distensión muscular o de ligamentos. Puede ser provocada por levantar objetos pesados reiteradamente, o por un mal brusco, que lo provoca al forzar los músculos de la espalda y los ligamentos de la columna vertebral. 

Abultamiento o rotura de disco. Los discos funcionan como amortiguadores entre una vértebra y otra (huesos de la columna vertebral). El material blando que se encuentra dentro del disco puede abultarse o romperse y hacer presión sobre un nervio. 

Siempre, y en todos los casos, consultar con nuestro médico tratante.

Lic. Lydia Balbuena

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